RegTechRegulaciónTecnología

RegTech, más que Regulación y Tecnología

De acuerdo a su definición, RegTech es la convergencia de dos mundos que, aparentemente, parecen opuestos. Regulación y Tecnología. RegTech es la adopción de las últimas tecnologías para facilitar el cumplimiento requerimientos regulatorios.

RegTech es Regulación.

Hablar de RegTech es, por lo tanto, hablar de Cumplimiento Normativo. Es hablar de  Prevención de Blanqueo de Capitales y Financiación del Terrorismo (PBCyFT), de la nueva Directiva Europea de Pagos Digitales (PSD2) o el nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos (GDPR) que tantos quebraderos de cabeza ha ocasionado y sigue ocasionando.

Aquellos profesionales que, en las últimas décadas, han estado vinculados al Cumplimiento Normativo, han sido testigos de la evolución que este mundo ha tenido. Las actualizaciones normativas han sido constantes con los consiguientes problemas de cumplimiento, tanto en tiempo como en forma. Hay que sumar, además, los problemas de eficiencia y eficacia de soluciones antiguas. Estas soluciones no han evolucionado al ritmo ni de la regulación ni de la tecnología. Son muchos responsables de Prevención de Blanqueo de Capitales, por ejemplo, que siguen lidiando con una cantidad ingente de alertas por el impacto ocasionado por los falsos positivos.

RegTech es Tecnología.

Por otro lado, hablar de RegTech es hablar de Big Data y de Analítica Avanzada de Datos. Es Inteligencia Artificial y Machine Learning, Biometría y Blockchain.

RegTech es utilizar la tecnología como medio y automatizar los procesos de Compliance. Es dotar de la eficiencia y eficacia necesarias. Es agilidad y capacidad de adaptación y adecuación a los cambios normativos

RegTech es Suma.

Sin embargo, RegTech es también mejorar la experiencia de usuario. Es agilizar los procesos digitales de contratación de nuestros productos y/o servicios mediante soluciones biométricas y reconocimiento facial (On Boarding). Es,  poner a la compañía en la vanguardia tecnológica, mejorando su marca y su llegada a un público mayor, sin asumir riesgos adicionales a una contratación presencial. Es llegar a un público cada vez más exigente y que huye de las burocracias innecesarias. Es, por lo tanto, innovar y ganar competitividad.

En definitiva, RegTech es la Transformación Digital llevada al mundo de la Regulación.